01/06/2011

La desnutrición moderada y aguda se ha convertido en una amenaza real para gran parte de las familias en la región de Maradi en Níger.
Algunas de las madres que han llevado sus hijos hasta los centros de recuperación nutricional en el departamento de Mayahi, que cuentan con el apoyo de Acción contra el Hambre, han compartido con nosotros su experiencia sobre los cuidados recibidos por sus hijos.
Amina Boukari, de 26 años, es la madre de Ouzeirou Saley, un pequeño niño de 12 meses que vive en Toumo, un pueblo de la zona de Amoumoune.
“Mi hijo fue ingresado en el centro de recuperación nutricional del Hospital de Mayahi hace 12 días. Primero, fue detectado en el centro de salud de Guidan Barmou, y luego nos enviaron al centro de salud de Guidan Amoumoune para ser ingresado. A partir de este momento su estado de salud se agravó (respiración, convulsiones…) y lo mandaron al centro de recuperación nutricional. La enfermedad empezó después de una diarrea aguda en el momento del destete, cuando empecé a darle de comer del plato familiar.
Cuando Ouzeirou tenía menos de 6 meses, ya estaba embarazada. Según nuestra tradición, en esta situación, hay que destetar rápidamente al niño para evitar que mame la leche de su hermano menor que todavía no ha nacido. Vivo en una familia polígama de diez personas, soy la tercera mujer y Ouzeirou es mi tercer hijo. Su hermano pequeño, nacido poco después, murió.
Después del destete, ¿aparte de la comida familiar (pasta de mijo), qué otra cosa le puedo dar? Nuestras costumbres nos impiden dar a los niños tan pequeños algunos alimentos como el hígado y los huevos, por miedo a que el niño se vuelva somnámbulo. Además, somos pobres y podemos preparar la pasta de mijo sólo cada dos días, y para una comida al día…
Por otra parte, soy la única que se ocupa de la nutrición de sus hijos. En mi pueblo, después de la cosecha, se da una cantidad a la mujer para que se alimenten ella y sus hijos hasta la siguiente cosecha. Lamentablemente, la ración depende de la cantidad producida, no depende de las necesidades alimentarias de la familia.
Le agradezco infinitamente a UN KOWAMASSO (Acción contra el Hambre) su apoyo, sin el que mi hijo habría muerto. Se hicieron cargo de nosotros desde mi pueblo, nos mandaron aquí gratuitamente y no me falta nada. Desde mi llegada, la salud de mi hijo mejora poquito a poco. Además, he aprendido muchas cosas gracias a la educación para la salud, como la importancia de la lactancia materna, la alimentación complementaria… Me gustaría también agradecerle al equipo todo el trabajo que hacéis para salvar nuestros niños de esta enfermedad”.
Barira Moussa:
“Me llamo Barira Moussa, tengo 20 años. Mi hijo Chapiou tiene 17 meses. Vivo en Rougagué Dadin, Mayahi, que está a 4 kilómetros del centro de salud de Mayahi. Al principio, mi hijo no comía nada. Había adelgazado mucho y su salud era muy frágil. Se ponía enfermo de vez en cuando. Vine al centro de recuperación nutricional después de haber visto al el equipo de detección de la desnutrición en mi pueblo. A mi llegada, el personal fue muy amable conmigo; los agentes de salud son muy acogedores, lo aprecio mucho. Recibo cada semana Plumpy Nut para mi hijo. Su ingreso le ha permitido mejorar su estado de salud y recupera peso progresivamente. Me preocupa que se acaben las reservas: hoy he tenido que volver a casa sin tener la ración de Plumpy Nut para mi niño. Estoy muy contenta de las actividades llevadas a cabo por Acción contra el Hambre; me han ayudado mucho en el tratamiento de mi hijo”.
Rakia Adamou:
“Me llamo Rakia Adamou. Tengo 33 años y mi hijo Hassan tiene 27 meses. Vivo en Mayahi. Desde hace 8 días mi hijo está recibiendo tratamiento después de tener diarrea debido al destete precoz. De hecho, pocos días después del destete, la diarrea hizo que perdiera peso. Lo llevé al centro de salud para una consulta médica y la enfermera dijo que estaba desnutrido. Me enviaron al centro de recuperación nutricional para que fuera ingresado. Hoy, gracias a la mejora de su estado de salud, la enfermera lo ha llevado al centro de recuperación nutricional ambulatorio. Cada vez que pasamos por el centro de salud recibe su Plumpy Nut (alimento terapéutico de consumo inmediato) que le ha permitido ganar peso. Ahora le han dado suplemento nutricional y volveremos dentro de dos semanas. Aquí, la acogida ha sido excelente. Veo que todos los niños que están en las mismas condiciones que mi hijo se están tratando adecuadamente. Tener un niño en condiciones desesperadas y encontrar una estructura competente que crea las condiciones para su ingreso en el centro está genial”.
Zouley Hamissou:
“Me llamo Zouley Hamissou. Tengo 29 años y mi hijo Maman Kabirou tiene 45 meses. Vivo en Nakahé, a 3 kilómetros del centro de salud de Mayahi. Desde su nacimiento, llora demasiado a menudo. En el centro de salud no han encontrado una solución; nació con una malformación. Empezó a caminar hace tres meses. Me he preocupado mucho porque lleva un retraso en su crecimiento con respecto a su hermano menor. Desde muy pequeño ha estado en un centro de tratamiento nutricional. Creo que son sus lloros los que le han provocado desnutrición, aunque los enfermeros piensen que haya sido un problema de higiene o de destete. Ha sido ingresado en el centro de recuperación nutricional ambulatorio después de haber sido diagnosticado. A mi llegada, me acogieron muy bien. Gracias a dios el tratamiento es excepcional. Cada dos semanas, recibe suplementos nutricionales en la cantidad de una bolsita al día. Ha ganado peso y espero que recobre la salud. Hemos recibido muchas recomendaciones sobre el seguimiento del niño antes y después del nacimiento. Doy las gracias y le deseo suerte a Acción contra el Hambre”.
Barira Saâdou:
“Me llamo Barira Saâdou, tengo 19 años y vivo en Mayahi. Tengo una sola hija que se llama Zeinabou y tiene 16 meses. Empezó teniendo diarrea durante 4 días. La llevé al centro de salud para una consulta. De ahí, la enfermera me envió al centro de recuperacuión nutricional donde me acogieron bien. El tratamiento es satisfactorio. Por cada visita recibo Plumpy Nut para el tratamiento de mi hija. Se ha recuperado mucho con respecto al día de su admisión. El Plumpy Nut le ha permitido ganar peso poquito a poco. Antes, Acción contra el Hambre nos daba raciones de aceite, harina, azúcar… Si fuera posible, estaría bien recuperar esta práctica en el tratamiento de los niños en el programa. De todas formas, todo funciona bien, los niños reciben cuidados gratuitos”.



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