La evaluación del estado nutricional realizada por Acción contra el Hambre a finales de julio de 2009 en la ciudad de Berberati reveló que el 7% de los niños evaluados padecen la forma más grave de la desnutrición: la desnutrición aguda severa, cuando el umbral de alerta nutricional definido por la Organización Mundial de la Salud para la desnutrición aguda severa está en el 2%. La situación de la ciudad de Berberati es crítica, ya que está en juego la vida de más de 1.000 niños. Para responder a esta situación, el pasado 7 de agosto se envió un equipo de emergencia al terreno, financiado parcialmente por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD) como apoyo al equipo desplazado permanentemente en el país para tratar los casos de desnutrición aguda severa.
Las estructuras existentes en la zona no son capaces de responder adecuadamente a esta situación de emergencia nutricional debido a la falta de formación del personal hospitalario y de disponibilidad de insumos terapéuticos. Para poner fin a esta enfermedad se ha instalado una unidad nutricional terapéutica en el hospital de la ciudad para así atender a los casos más graves, así como 4 unidades de tratamiento ambulatorio en diferentes centros de salud. Además, el personal hospitalario de la zona recibirá la capacitación necesaria para la detección y tratamiento de la desnutrición. Asimismo, más de 6.500 personas recibirán formación, visitas domiciliarias y una serie de mensajes a través de la de radio en cuanto al cuidado y atención de la desnutrición.
Las causas de la crisis alimentaria
El 50% de los centroafricanos comen sólo una vez al día, casi exclusivamente a base de yuca. En la región de Berberati, más del 37% de los niños menores de 5 años sufren insuficiencia alimenticia crónica, por lo que esta situación, ya de por sí muy complicada, puede convertirse en una crisis nutricional abierta.
A pesar de las condiciones agroecológicas favorables para la producción agrícola, la actividad predominante en la zona ha permanecido centrada en la minería, hasta el punto de que la población tiene que importar alimentos de otras zonas del país: no hay suficiente producción agrícola, factor que, sumado a la falta de capacidad de la gente para comprar alimentos en el mercado, fomenta la escasez de alimentos.
De hecho, la minería y el comercio, que constituían el motor de la economía local, han sufrido una fuerte desaceleración desde hace varios meses, así como una pérdida significativa de ingresos, que ha dado como resultado un gran retroceso socioeconómico de la región y esta crisis alimentaria.
República Centroafricana: un país en crisis olvidado por todos
La República Centroafricana es uno de los países más pobres del mundo, donde el 80% de la población vive con menos de 2 dólares al día. La esperanza de vida disminuye en un promedio de 6 meses cada año desde 1966 y ha caído hasta estar por debajo de 40 años. La prevalencia del SIDA es una de las más altas en el África central y el país está en el puesto 178 de 179 países según el Índice de Desarrollo Humano del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).
Las causas son múltiples: las consecuencias de una serie de crisis político-militares, el impacto de la crisis alimentaria y económica y el aislamiento en un entorno regional muy inestable. La comunidad internacional no parece estar interesada en este pequeño país atrapado en el centro de África. Concretamente, el sector de la nutrición ya no es apoyado por los donantes internacionales, mientras que aún queda mucho por hacer en el país para dar respuesta a esta enfermedad.
Mientras los donantes internacionales cada vez se interesan menos por el África central y cuando la situación nutricional ha empeorado el último trimestre en el suroeste, Acción contra el Hambre está pidiendo donaciones para apoyar a estas poblaciones.