Seguridad Alimentaria: Acción contra el Hambre actúa
Las actividades de seguridad alimentaria y medios de vida complementan nuestro trabajo en nutrición. Mientras nuestros proyectos de salud y nutrición restablecen la salud de las personas que sufren desnutrición aguda, los programas de seguridad alimentaria ayudan a prevenir y anticipar futuros brotes de desnutrición.
LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
EJES DE ACTUACIÓN EN SEGURIDAD ALIMENTARIA
¿Como lo hacemos?
Enfoque integral
Acción contra el Hambre promueve un enfoque integral en sus actividades con el fin de abordar las causas subyacentes y a largo plazo del hambre y la desnutrición. Por ello, coordina sus actividades de seguridad alimentaria con las de nutrición, agua y saneamiento y salud. La integración de los diferentes ámbitos técnicos comienza con el análisis y continúa durante toda la ejecución y la evaluación de cada proyecto. En Gao, Malí, para prevenir la desnutrición aguda en los niños y niñas, Acción contra el Hambre da apoyo técnico y material a grupos de mujeres para que pongan en marcha huertos domésticos, que les permiten mejorar el estado nutricional de sus hijos e hijas y que, además, les permiten obtener recursos adicionales para la familia gracias a la venta de parte de la producción. Estas familias se benefician también de nuevos pozos y letrinas construidos en sus comunidades.
Implicación de la comunidad
En todos los niveles y en todas las fases se cuenta con la participación de la comunidad afectada y, desde el inicio, se planifica la transferencia de la responsabilidad del proyecto a dicha comunidad. En el análisis de situación, se identifican los conocimientos y medios tradicionales de gestión de crisis, para garantizar que las actividades de seguridad alimentaria que se ponen en marcha son apropiadas para esa comunidad. En algunos casos, la comunidad dispone ya de mecanismos para hacer frente a estas situaciones que deben alentarse, como puede ser una red comunitaria de apoyo mutuo. En otros casos, los métodos que se utilizan pueden tener en un futuro consecuencias negativas para su seguridad alimentaria y se trata de disuadir a la comunidad para que no los utilice, como es el caso de la deforestación o el agotamiento de las reservas de semillas.
Análisis del contexto
Las actividades de seguridad alimentaria deben tener en cuenta: el clima, la geografía, los sistemas socioeconómicos, o las estructuras políticas. Por ello, los programas son diseñados para atender las necesidades específicas de cada crisis y cada comunidad.
Comenzamos realizando una evaluación de la situación de crisis, así como de las causas que la originan. Este análisis lo lleva a cabo un equipo integrado por profesionales con experiencia en diferentes áreas: producción agrícola y manejo de los recursos naturales, antropología, socio-economía, geografía o veterinaria. En situaciones de emergencia, se puede realizar una evaluación en tan sólo tres días, pero en la mayoría de las ocasiones estas evaluaciones requieren entre uno y dos meses. El equipo lleva a cabo encuestas o se entrevista con representantes de la comunidad afectada para conocer sus necesidades de primera mano.
De la emergencia a la autosuficiencia
En ocasiones, las actividades de seguridad alimentaria se inician en las primeras fases de una crisis, cuando la infraestructura y el suministro de alimentos de una comunidad han resultado destruidos. Nuestros esfuerzos pueden incluir en estos casos la distribución de alimentos, dinero en efectivo y otros artículos esenciales, para prevenir brotes de desnutrición grave a corto plazo, y para asegurar que en el futuro se puedan recuperar los cultivos y el ganado perdido.
Capitalización
Acción contra el Hambre documenta los aspectos positivos y negativos de cada uno de los programas que lleva a cabo, con el fin de mejorar la calidad de sus intervenciones de respuesta a situaciones de crisis coyunturales o de inseguridad alimentaria crónica, y adaptarlas a las necesidades locales. Su trabajo no finaliza hasta que se completa una evaluación del impacto, que permite a Acción contra el Hambre perfeccionar sus métodos de intervención ante futuras crisis. Capitalizar nos permite además intercambiar experiencias exitosas y lecciones aprendidas entre nuestras misiones y con otras organizaciones.
Investigación
Otro punto fundamental es la realización de estudios e investigaciones en seguridad alimentaria, que realiza de forma coordinada con la ejecución de sus programas de intervención. La investigación aplicada (estudios realizados sobre el terreno, la capitalización y documentación de los programas en curso, así como colaboraciones con instituciones académicas) permite a la organización identificar respuestas y soluciones sostenibles más adecuadas e innovadoras para responder a las necesidades de las poblaciones afectadas.