01/04/2007
Chimwemwe ha trabajado durante muchos años como voluntario de Naciones Unidas en programas de seguridad alimentaria en el sur del país. Desde hace unos meses vive en Kasungu, y se encarga de supervisar el trabajo de los facilitadores en el proyecto de seguridad alimentaria sobre diversificación del cultivo que desarrolla Acción contra el Hambre.
¿Cuál es tu formación y porque has querido trabajar en esto?
Después de terminar secundaria, estudié ingeniería agrícola en el Bunda Collage of Agriculture de Malawi. Durante un tiempo trabajé en el área de investigación del ministerio de agricultura pero enseguida me di cuenta de que quería dedicarme a un trabajo que ayudara a mejorar las condiciones de vida de mi gente a nivel comunitario, trabajando directamente con ellos.
¿Crees que es posible cambiar los hábitos de cultivo?
Creo que realmente es posible introducir otros cultivos ya que esto era lo que se hacía hace muchos años, antes de la época de Banda (que predicaba que el maíz era el único alimento necesario). Lo único que faltaba para iniciarse en este cambio era la distribución de las semillas y los aperos necesarios a las comunidades, y esto es algo que ha hecho Acción contra el Hambre. Ya está creada la base, ahora hace falta que el sistema funcione. Este año ya hemos visto que la mayoría de los beneficiarios han sacado adelante los distintos cultivos que han plantado.
¿Qué hace que este proyecto sea sostenible?
Es sostenible porque implicamos a los representantes gubernamentales a nivel comunitario. Hay que convencer a las autoridades de la utilidad de estos cambios y la solución viene por transmitir el mensaje a todos los niveles.
¿Qué ventajas tienen estos cultivos frente al maíz?
Tanto la mandioca como la batata dulce son más fáciles de cultivar y no necesitan tanta lluvia. A través de un equipo de siete facilitadores, los beneficiaros reciben la formación suficiente para cultivar estos nuevos alimentos.
¿Qué queda por hacer?
Debemos dar más poder de decisión a las mujeres porque al final, ellas son más conscientes de la importancia de la seguridad alimentaria ya que se preocupan por sus hijos y por la supervivencia de la familia. Además, tendríamos que dar oportunidades a los granjeros para vender más fácilmente sus productos en los mercados locales, podríamos servir de mediadores en esto.



Regístrate aquí
Licitaciones
SÍGUENOS Y ACTUA
© 2011 Acción contra el hambre | Contacto | Política de Privacidad