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GUERRA Y HAMBRE EN EL MUNDO
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LAS GUERRAS PROVOCAN HAMBRE Y EL HAMBRE PROVOCA GUERRAS.

ANTE ESTA SITUACIÓN NO PODEMOS QUEDARNOS PARADOS.

ES EL MOMENTO DE TOMAR ACCIÓN.

#PONTEYAENACCIÓN

Ponte en acción. Desliza aquí y descubre cómo puedes ayudar.

7 de cada 10 niños con desnutrición viven en medio de una guerra

La violencia en las guerras es una de las principales causas del hambre.

6€ de ayuda equivalen a 6 raciones de alimento para ayudar en las zonas más afectadas.

DONA

7 de cada 10 niños que sufren desnutrición viven en medio de una guerra.

Con tus 10€ podremos dar un tratamiento nutricional a un niño durante una semana y salvar su vida.

DONA

Los suministros de agua son un blanco prioritario de los grupos armados.

Con tus 20€ un niño podrá tener agua potable 1 año.

DONA

Actuemos contra los bloqueos a la ayuda humanitaria.

Con 36€ podremos llevar leche terapéutica a un niño durante 6 semanas.

DONA

El poder de destrucción de la guerra acaba con infraestructuras báscias para la supervivencia.

Con 60€ podremos proporcionar un tanque de agua
con 5000 litros de agua.

DONA

Miles de personas necesitan ayuda psicosocial para superar los horrores de la guerra.

Ayúdanos con 100€ para tratar de asegurarles un
futuro mejor.

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Ayúdanos a acabar con esta situación.

Suma tu voz, comparte nuestra campaña en tus redes sociales. Hagamos que mucha más gente se ponga en acción y ayudemos a millones de niños y niñas.

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LAS GUERRAS PROVOCAN HAMBRE
Y EL HAMBRE PROVOCA GUERRAS.

NO PODEMOS QUEDARNOS PARADOS.

#PONTEYAENACCIÓN

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7 de cada 10 niños con desnutrición viven en medio de una guerra

La violencia en las guerras es una de las principales causas del hambre.

6€ de ayuda equivalen a 6 raciones de alimento para ayudar en las zonas más afectadas.

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7 de cada 10 niños que sufren desnutrición viven en medio de una guerra.

Con tus 10€ podremos dar un tratamiento nutricional a un niño durante una semana y salvar su vida.

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Los suministros de agua son un blanco prioritario de los grupos armados.

Con tus 20€ un niño podrá tener agua potable 1 año.

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Actuemos contra los bloqueos a la ayuda humanitaria.

Con 36€ podremos llevar leche terapéutica a un niño durante 6 semanas.

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El poder de destrucción de la guerra acaba con infraestructuras báscias para la supervivencia.

Con 60€ podremos proporcionar un tanque de agua con 5000 litros de agua.

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Miles de personas necesitan ayuda psicosocial para superar los horrores de la guerra.

Ayúdanos con 100€ para tratar de asegurarles un futuro mejor.

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GUERRA Y HAMBRE EN EL MUNDO

Actualmente hay en el mundo más de 40 conflictos activos. La relación entre guerra y hambre no es nueva.
De los 815 millones de personas desnutridas en el mundo, 489 millones viven en guerras o conflictos.

Colombia:

Tras el acuerdo de Paz alcanzado en 2016, Colombia se encuentra en un momento de transformación política. Pero todavía queda mucho por hacer.
22 millones de personas viven en áreas afectadas por conflictos y necesitan ayuda.
Atendemos a familias desplazadas, les facilitamos ayuda para su alquiler, cupones alimentarios, artículos de higiene, filtros de agua y proporcionamos ayuda psicológica.

Malí:

En 2012 estalló la revolución tuareg en el norte del país seguida de un golpe de estado y la entrada de grupos yihadistas. Cinco años más tarde, la violencia continúa.
Más de 300 000 personas tuvieron que huir. Familias enteras viven gracias a la ayuda humanitaria en estado de emergencia nutricional.
Trabajamos en Malí desde 1996 centrados en cubrir las necesidades más urgentes pero sin olvidar que es necesario aportar soluciones a largo plazo.

República Centroafricana:

La República Centroafricana es uno de los países más pobres del mundo. Vive sumida en una situación permanente de conflicto que ha obligado a miles de personas a desplazarse.
Para muchas familias es difícil conseguir agua potable, alimentos o bienes y servicios de primera necesidad. Como resultado la mitad de la población pasa hambre.
Nuestros cooperantes trabajan en la República Centroafricana desde 2006 con proyectos de nutrición y agua, saneamiento e higiene que han ayudado ya a más de 250 000 personas.

Sudán del Sur:

Desde 2013 Sudán del Sur vive una sangrienta guerra civil con graves consecuencias que fueron inmediatas: destrucción, desplazamiento de personas y muerte.
Una mortal combinación que, unida a la falta de alimentos, deja más de un millón de niños en peligro y 290 000 con desnutrición severa.
Gracias a ti podremos seguir trabajando en la zona ayudando a los más afectados a través de nuestros programas de nutrición, agua, saneamiento e higiene.

Somalia:

Es un estado fallido y uno de los lugares más inseguros del mundo, con amplias zonas directamente afectadas por la guerra.
2,9 millones de personas se encuentran en grave inseguridad alimentaria, afectados además por terribles sequías.
Más de 360 000 niños sufren desnutrición severa, y más de 50 000 son casos muy graves de niños al borde de la muerte.
Desde 1992 trabajamos en la zona ayudando a miles de personas a través de nuestros programas de nutrición y agua, saneamiento e higiene.

Yemen:

La crisis que vive el país ha llevado a su población a una situación totalmente catastrófica: puertos y aeropuertos en ruinas, hospitales bombardeados y centros sanitarios colapsados, falta de alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad.
Más de 17 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria. Al hambre de la guerra se suma además un fuerte brote de cólera.
Nuestros equipos en terreno han puesto en marcha un plan urgente para reducir el impacto de la enfermedad: kits de higiene, distribución de agua potable, desinfección de pozos.

Irak:

A causa de la crisis humanitaria en Irak 11 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.
La violencia y la destrucción de infraestructuras continúa, obligando a la población a abandonar sus granjas y sus medios de subsistencia.
Trabajamos en Irak desde 2013 donde hemos ayudado a más de 470 000 personas a través de nuestros programas de seguridad alimentaria y medios de vida y agua, saneamiento e higiene.

Siria:

Más de 6 años de guerra han destruido por completo el país. El 85% de los sirios vive en condiciones de pobreza. Más de 13 millones de personas, la mitad de ellos niños, necesitan asistencia humanitaria urgente.
Llevamos en el país desde 2009 y desde el inicio de la guerra trabajamos en llevar ayuda especialmente a las familias refugiadas. 6 años después, todavía queda mucho por hacer.

Afganistán:

Afganistán, propenso a desastres naturales y políticamente fragmentado, se ha enfrentado durante mucho tiempo a altos niveles de inseguridad, desplazamientos y pobreza generalizada.
En la última década, con la intervención militar y las luchas internas entre los grupos armados, su situación se ha vuelto aún más delicada.
Trabajamos en Afganistán desde hace dos décadas garantizando el acceso a los servicios básicos y combatiendo la desnutrición.

Myanmar:

La violencia estalló en Myanmar este mismo año. Gran parte de la población (los Rohingyas) son perseguidos violentamente y han tenido que huir cruzando la frontera a Bangladesh.
Nuestro equipo está atendiendo a los refugiados que llegan a Bangladesh, pero cada vez son más y se acaban los recursos. La situación es insostenible, más de 525 000 personas necesitan ayuda humanitaria urgente.

Filipinas:

Desde hace 40 años, Filipinas sufre consecuencias dramáticas por los enfrentamientos entre el gobierno y varios grupos armados.
Hay más de 100 000 muertes y más de dos millones de desplazados. Las grandes desigualdades y la pobreza extrema se encuentran entre las principales causas de la violencia.
Trabajamos en Filipinas desde el año 2000 para ayudar a las personas desplazadas y a la población afectada por desastres naturales. Proporcionamos seguridad alimentaria, agua y saneamiento, salud.

Lago Chad:

El violento conflicto que se lleva viviendo desde hace ocho años en Nigeria, se ha intensificado y se ha extendido a Níger, Chad y Camerún dando lugar a una de las crisis humanitarias y de protección más importantes en África.
10,7 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria y más de 2,3 millones han huido de sus hogares. El hambre y la malnutrición están en niveles críticos. La violencia y la inseguridad han interrumpido el comercio y los mercados, millones de personas tienen acceso limitado o nulo a servicios básicos tales como agua o educación.
Trabajamos en la cuenca del lago Chad desde 2010. Damos apoyo a más de treinta centros de nutrición y llevamos a cabo programas de seguridad alimentaria y medios de vida para fortalecer las economías locales.

DÓNDE ACTUAMOS

Colombia

Tras el acuerdo de Paz alcanzado en 2016, Colombia se encuentra en un momento de transformación política. Pero todavía queda mucho por hacer.
22 millones de personas viven en áreas afectadas por conflictos y necesitan ayuda.
Atendemos a familias desplazadas, les facilitamos ayuda para su alquiler, cupones alimentarios, artículos de higiene, filtros de agua y proporcionamos ayuda psicológica.

Malí

En 2012 estalló la revolución tuareg en el norte del país seguida de un golpe de estado y la entrada de grupos yihadistas. Cinco años más tarde, la violencia continúa.
Más de 300 000 personas tuvieron que huir. Familias enteras viven gracias a la ayuda humanitaria en estado de emergencia nutricional.
Trabajamos en Malí desde 1996 centrados en cubrir las necesidades más urgentes pero sin olvidar que es necesario aportar soluciones a largo plazo.

República centroafricana

La República Centroafricana es uno de los países más pobres del mundo. Vive sumida en una situación permanente de conflicto que ha obligado a miles de personas a desplazarse.
Para muchas familias es difícil conseguir agua potable, alimentos o bienes y servicios de primera necesidad. Como resultado la mitad de la población pasa hambre.
Nuestros cooperantes trabajan en la República Centroafricana desde 2006 con proyectos de nutrición y agua, saneamiento e higiene que han ayudado ya a más de 250 000 personas.

Sudán del Sur

Desde 2013 Sudán del Sur vive una sangrienta guerra civil con graves consecuencias que fueron inmediatas: destrucción, desplazamiento de personas y muerte.
Una mortal combinación que, unida a la falta de alimentos, deja más de un millón de niños en peligro y 290 000 con desnutrición severa.
Gracias a ti podremos seguir trabajando en la zona ayudando a los más afectados a través de nuestros programas de nutrición, agua, saneamiento e higiene.

Somalia

Es un estado fallido y uno de los lugares más inseguros del mundo, con amplias zonas directamente afectadas por la guerra.
2,9 millones de personas se encuentran en grave inseguridad alimentaria, afectados además por terribles sequías.
Más de 360 000 niños sufren desnutrición severa, y más de 50 000 son casos muy graves de niños al borde de la muerte.
Desde 1992 trabajamos en la zona ayudando a miles de personas a través de nuestros programas de nutrición y agua, saneamiento e higiene.

Yemen

La crisis que vive el país ha llevado a su población a una situación totalmente catastrófica: puertos y aeropuertos en ruinas, hospitales bombardeados y centros sanitarios colapsados, falta de alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad.
Más de 17 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria. Al hambre de la guerra se suma además un fuerte brote de cólera.
Nuestros equipos en terreno han puesto en marcha un plan urgente para reducir el impacto de la enfermedad: kits de higiene, distribución de agua potable, desinfección de pozos.

Irak

A causa de la crisis humanitaria en Irak 11 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.
La violencia y la destrucción de infraestructuras continúa, obligando a la población a abandonar sus granjas y sus medios de subsistencia.
Trabajamos en Irak desde 2013 donde hemos ayudado a más de 470 000 personas a través de nuestros programas de seguridad alimentaria y medios de vida y agua, saneamiento e higiene.

Siria

Más de 6 años de guerra han destruido por completo el país. El 85% de los sirios vive en condiciones de pobreza. Más de 13 millones de personas, la mitad de ellos niños, necesitan asistencia humanitaria urgente.
Llevamos en el país desde 2009 y desde el inicio de la guerra trabajamos en llevar ayuda especialmente a las familias refugiadas. 6 años después, todavía queda mucho por hacer.

Afganistán

Afganistán, propenso a desastres naturales y políticamente fragmentado, se ha enfrentado durante mucho tiempo a altos niveles de inseguridad, desplazamientos y pobreza generalizada.
En la última década, con la intervención militar y las luchas internas entre los grupos armados, su situación se ha vuelto aún más delicada.
Trabajamos en Afganistán desde hace dos décadas garantizando el acceso a los servicios básicos y combatiendo la desnutrición.

Myanmar

La violencia estalló en Myanmar este mismo año. Gran parte de la población (los Rohingyas) son perseguidos violentamente y han tenido que huir cruzando la frontera a Bangladesh.
Nuestro equipo está atendiendo a los refugiados que llegan a Bangladesh, pero cada vez son más y se acaban los recursos. La situación es insostenible, más de 525 000 personas necesitan ayuda humanitaria urgente.

Filipinas

Desde hace 40 años, Filipinas sufre consecuencias dramáticas por los enfrentamientos entre el gobierno y varios grupos armados.
Hay más de 100 000 muertes y más de dos millones de desplazados. Las grandes desigualdades y la pobreza extrema se encuentran entre las principales causas de la violencia.
Trabajamos en Filipinas desde el año 2000 para ayudar a las personas desplazadas y a la población afectada por desastres naturales. Proporcionamos seguridad alimentaria, agua y saneamiento, salud.

Lago Chad

El violento conflicto que se lleva viviendo desde hace ocho años en Nigeria, se ha intensificado y se ha extendido a Níger, Chad y Camerún dando lugar a una de las crisis humanitarias y de protección más importantes en África.
10,7 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria y más de 2,3 millones han huido de sus hogares. El hambre y la malnutrición están en niveles críticos. La violencia y la inseguridad han interrumpido el comercio y los mercados, millones de personas tienen acceso limitado o nulo a servicios básicos tales como agua o educación.
Trabajamos en la cuenca del lago Chad desde 2010. Damos apoyo a más de treinta centros de nutrición y llevamos a cabo programas de seguridad alimentaria y medios de vida para fortalecer las economías locales.

DONA AHORA

HISTORIAS

Hawo Abdi “No sabía dónde ir
o qué hacer.
Sentía que había
fallado como madre.”
VER MÁS
Abatajouk “Mi único sueño es
que mi hijo pueda
seguir yendo
a la escuela.”
VER MÁS
Hadi “Cuando regresé a
mi casa, Bawiza
era un pueblo
fantasma.”
VER MÁS
Nurun “Corrimos donde pudimos
a escondernos.
La única prioridad
era sobrevivir.”
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Somalia

Ali, el hijo pequeño de Hawo se encontraba totalmente desnutrido. No tenía ni 6 meses de edad y su situación era de extrema gravedad.

“No sabía dónde ir o qué hacer. Sentía que había fallado como madre. Pero una amiga me recomendó ir al centro de estabilización de Acción contra el Hambre porque tenía un hijo que enfermó por la misma razón y recibió tratamiento. Corrí hasta allí lo más rápido que pude.”

Su hijo fue inmediatamente admitido en nuestro centro. Respondió bien al tratamiento y cada día está más fuerte y sano.

Hoy Hawo y el resto de la familia están preparados para traer a Ali de vuelta a su nuevo hogar, un refugio improvisado en un asentamiento para personas desplazadas.

Por desgracia la historia de Ali es solo una más del total de 363 000 niños que sufren desnutrición en Somalia.

Por ello nuestra prioridad máxima es salvar la vida de los niños que sufren las consecuencias de la guerra y proteger la salud de mujeres vulnerables, embarazadas y madres enfermas.

En algunas áreas de Somalia, somos la única organización que provee de asistencia a las comunidades.

No podemos consentir esta situación, ponte ya en acción y ayuda a niños y niñas en la misma situación que Ali.

Acción contra el hambre
Sudán del Sur

“Mi único sueño es que mi hijo pueda seguir yendo a la escuela. Mi marido era soldado. Cuando empezó la guerra no volvimos a verle. No sé si está vivo o muerto. Los soldados llegaron a mi aldea y mataron a mucha gente, incluidos familiares. Cogí a mi hijo y salí corriendo en dirección al río, tratando de llegar a Uganda. La gente de mi pueblo me había hablado de su huida a Uganda escapando de la guerra de 1991. Sabía que el viaje sería duro. Pero fue aún peor de lo que imaginaba. No llevábamos comida, apenas teníamos agua. Cuando llegamos al río los soldados estaban disparando de nuevo. Mi prima no pudo cruzar el río, no podía nadar, estaba embarazada. Tuve que cuidar también de su hija. Mi único sueño es que mis hijos puedan seguir yendo a la escuela”.

Abatajouk, una de las 700 000 mujeres y niños que han abandonado su país desde hace tres años para refugiarse en Uganda, es hoy una de las mamás líderes en el asentamiento de Adjumani. El equipo de Acción contra el Hambre la identificó como lideresa durante unas sesiones demostrativas culinarias para garantizar la salud nutricional de los niños refugiados. Ella enseña hoy a otras mujeres cómo reconocer los síntomas de desnutrición y otras enfermedades y asegurar que el agua que utilizan es segura. También cuida de uno de los huertos comunitarios puestos en marcha por la organización para garantizar hortalizas y verduras a la población.

Acción contra el hambre
Irak

Hadi es una niña de 12 años que en 2015 tuvo que abandonar su hogar huyendo de la guerra. Ahora ha vuelto a su pueblo y nada es como recordaba.

"Estaba muy triste por haber tenido que abandonar nuestra casa y durante todo este tiempo en el campamento tuve la esperanza de volver. Pero cuando llegamos, Bawiza era un pueblo fantasma. Muchos de mis amigos no habían vuelto, la escuela estaba cerrada, la tienda de mi padre destruida y no teníamos dinero.”

La reconstrucción de la zona avanza muy lentamente, pero la destrucción no solo afecta a las infraestructuras.

Son muchos los niños que necesitan atención médica y psicológica para superar los traumas de los conflictos. Por eso en Acción contra el Hambre día a día trabajamos para ayudarles.

Acción contra el Hambre somos una de las pocas ONG todavía presentes en Irak.

Centramos nuestros esfuerzos en el apoyo psicológico a la población. Fundamental para superar las profundas heridas de la guerra.
Ponte en acción y ayuda a millones de personas como Hadi a no quedar en el olvido de una guerra.

Acción contra el hambre
Myanmar

Nurun, una joven de 26 años, es una de los 400 000 refugiados que huyen de la situación de extrema violencia del país. Después de kilométricas caminatas consiguieron huir a Bangladesh. Pero su historia de sufrimiento está lejos de acabar.

“Cuando entramos en Bangladesh, no sabíamos dónde ir. Nos quedamos quietos al borde de la carretera. Estábamos hambrientos y los niños lloraban.”

Actualmente Nurun y su familia están siendo atendidos por nuestros equipos en el terreno. Pero por desgracia los refugiados son cada vez más y todos ellos necesitan ayuda humanitaria urgente.

Trabajamos para hacer llegar ayuda humanitaria a los refugiados.

Distribuimos alimentos y agua potable. Tu ayuda es imprescindible.

Acción contra el hambre