Ayuda monetaria

En la última década, las transferencias de dinero en efectivo se han utilizado cada vez con más como alternativa a la distribución de alimentos, ya que permiten a la población afectada por una crisis atender sus necesidades básicas, alimentarias y no alimentarias, como educación, gastos sanitarios, ropa o menaje del hogar. También les permite invertir en la protección, recuperación y fortalecimiento de sus medios de vida, como la compra de ganado. La cantidad de dinero transferida se puede ajustar a los precios de los alimentos en los mercados locales. Puede tratarse de transferencias de dinero en efectivo libres o condicionadas, como dinero a cambio de trabajo (Cash For Work).

Estas transferencias estimulan la economía local, ya que potencian el comercio y generan ingresos para unos y empleo para otros, pero presentan algunas dificultades, por ejemplo, la adquisición de alimentos cuando estos escasean en los mercados locales. En ese caso, la ayuda monetaria puede acompañarse de la distribución de ayuda alimentaria.

Este tipo de intervenciones se complementan con proyectos que tratan de solucionar las causas que originan la falta de poder adquisitivo de estas familias. Por ejemplo, a través de actividades generadoras de ingresos.

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