En 2015, Bolivia ha estado marcada por un contexto político electoral que se ha visto salpicado por un hecho de corrupción sin precedentes. En cuanto a la situación climática del país, es necesario señalar que el fenómeno “El Niño” tendrá consecuencias negativas como por ejemplo excesos de precipitaciones que podrían afectar a gran parte de los departamentos del oriente de Bolivia, con el riesgo de generar inundaciones. Por otro lado, también se prevén déficits de lluvias que podrían generar sequías en los departamentos de Oruro, Potosí, Sur del Departamento de La Paz, parte de los Valles y Chaco Cruceño.