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Historias

Día a día en Mayahi

 

La experiencia de un nicaragüense trabajando en Níger.

A Jairo Paizano, nicaragüense de 32 años, le parece que Níger tiene muchas cosas en común con su país, dos extremos geográficos pero unidos por la vulnerabilidad. Jairo trabaja como Coordinador Técnico de Acción contra el Hambre en Níger y cuenta que el contacto con los nigerinos, con un 40 por ciento de ellos sumidos en la pobreza, le ha abierto su “visión de la vida”. En Niamey, la capital nigerina, Jairo trabaja a destajo con el resto del equipo que dirige el francés Thierry Metais para luchar contra la desnutrición y la crisis alimentaria. La continua llegada de refugiados malienses al campo de Tillia ocupa ahora buena parte del esfuerzo de estos cooperantes.

En otra zona del país, Mayahi, otros profesionales de la organización toman el relevo para salir a terreno, llevar las finanzas o controlar que funciona correctamente el sistema informático. No son protagonistas de esta crisis alimentaria, pero su trabajo, bajo unas condiciones dificilísimas, merece un sitio en este blog. Está Abdoul Fatah Malam Habou, el encargado de que el departamento de Logística de Mayahi funcione al cien por cien, o Haimikoye Issa Moussa, responsable de Nutrición, incansable en su tenacidad por mejorar la alimentación de los más pequeños. De Recursos Humanos se encarga Mahaman Jifamisson. Al frente del equipo de Acción contra el Hambre en esta zona de Níger tenemos a Moumine Zirkaneini, un experto en Cooperación que se ha incorporado al equipo en los últimos meses.

Mahaman Jifamisson, responsable de Recursos Humanos en Mayahi (izquierda) en su despacho con Abdoul Fatah Malam, encargado de Logística.

 

Hoy en Niamey ha llovido. Ha caído agua y granizo como si se fuese a acabar el mundo y ha espantado a los lagartos de colores que llenan este país africano. La gente está feliz, el agua significa un bálsamo para la sequía y para la regeneración de los campos. “La crisis alimentaria en Níger es recurrente, cuando supuestamente hace unos años hubo una buena temporada de lluvias había ya 3, 5 de afectados por el hambre”, nos recuerda Jairo. Hoy, esa cifra se eleva ya a seis millones. “Cuando las cosas empeoran todavía mas, hay una parte de la población que no tiene capacidad para superarlas, de ahí ese aumento”, agrega este experto de la organización.

El jefe de base de Mayahi, Moumine Zirkaneini (derecha) repasa las fichas de los beneficiarios junto a Abdoul Fatah Malam, responsable de Logística.

 

En Mayahi, los cielos encapotados hacen ilusionarse a los cooperantes con la idea de que en unos días las nubes descargarán en los campos. Habrá que esperar los resultados, ver si este año por fin la cosecha va a ser buena. Porque, como concluye Jairo: “Todo puede cambiar, nada está escrito en la tierra”.

 

Susana Hidalgo, responsable de comunicación de Acción contra el Hambre en el Sahel en 2012

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