En este año la región centroamericana se ha enfrentado a un panorama muy parecido al del pasado 2014, en el que nuevamente la falta de lluvias ha conllevado la pérdida de cosechas de granos básicos para cerca de 1 millón de hogares. En esta ocasión la causa de la sequía se asocia al fenómeno climático global de “El Niño¨, el cual provoca sequías o inundaciones extremas en diferentes partes del mundo. La prevalencia de la desnutrición en el país sigue siendo alta, en torno al 14%.

A lo largo de 2015, Acción contra el Hambre ha estado proporcionando ayuda humanitaria a hogares guatemaltecos en extrema necesidad que perdieron sus cosechas en 2014. Sin embargo, los gobiernos de la región, debido a la falta de presupuesto, no han puesto en marcha programas de ayuda humanitaria en respuesta a la actual sequía. Por tanto, hemos centrado nuestro trabajo de los últimos meses en recabar y divulgar información sobre el impacto de la sequía, el deterioro de la seguridad alimentaria y sus consecuencias en el estado nutricional de la infancia.

La crítica situación política, agravada por la quiebra económica del Estado, ha conllevado al colapso de servicios públicos esenciales, con un especial impacto en el sistema de salud. En respuesta a esta situación, Acción contra el Hambre ha priorizado el apoyo a los servicios de salud locales en aquellos territorios en los que la desnutrición infantil afecta a un mayor número de niños, como ocurre en el Departamento de Chiquimula.