Años de inestabilidad política y los desastres naturales recurrentes han mantenido Haití en una vertiginosa crisis empobrecida, colocando un obstáculo aparentemente insuperable tras otro en su camino hacia el desarrollo, con un 55% de la población haitiana que viven actualmente por debajo del umbral de la pobreza.

En enero de 2010, un fuerte terremoto sacudió a Haití, con consecuencias devastadoras. La ciudad capital, Puerto Príncipe, y sus comunidades circundantes fueron fuertemente afectados: más de 220.000 haitianos perdieron la vida, más de 400.000 personas resultaron heridas, y la asombrosa cifra de 1,2 millones de personas quedaron sin hogar. En términos prácticos, la mitad de la ciudad de Puerto Príncipe fue destruida.

Con casi tres décadas en Haití, los equipos de Acción contra el Hambre fueron bien posicionados para responder inmediatamente a esta última catástrofe, la creación de puntos de agua de emergencia que sirvieron unas 800.000 personas desplazadas durante más de un año, la construcción de letrinas para más de 100.000 personas en Port-au-Prince y distribuido más de cinco millones de tabletas de purificación de agua para evitar la amenaza de las enfermedades transmitidas por el agua.

Años después del terremoto, unas 500.000 personas siguen desplazadas y demasiadas comunidades permanecen en situación de riesgo. Acción contra el Hambre continúa distribuyendo agua clorada a los centros de tratamiento del cólera y puntos de agua de desinfección que sirven a 300.000 personas con acceso diario a agua potable. Hemos implementado amplio alcance campañas de sensibilización sobre la importancia del lavado de manos y la preparación de alimentos con agua clorada como un medio para prevenir nuevos brotes, y seguir ampliando nuestros programas de nutrición y seguridad alimentaria para salvar vidas.