India, conocida como la democracia más poblada del mundo, ocupa un lugar complicado cuando se trata de evaluar el hambre mundial, con sus altísimas tasas de desnutrición y sus cifras de niños desnutridos. La escala de la desnutrición en la India hace que se considere la zona cero en la lucha para poner fin a las muertes infantiles por desnutrición mortal.

A pesar de su estatus como potencia económica, la desnutrición persiste en un grado desconcertante en la India, a menudo oculta a la vista. El sur de Asia, de hecho, tiene la mayor concentración de desnutrición aguda mortal en el planeta, mientras que la India por sí solo representa el 54% de todas las muertes relacionadas con la desnutrición infantil en el mundo.

La desnutrición en la India es el producto de: la pobreza generalizada, el hambre endémica, el rápido crecimiento de la población, zonas de gobernanza débil, sistemas de salud deficientes y unos indicadores nacionales poco fiables. Una concatenación de hechos que se ven agravados por cuestiones de casta, etnia, religión y género. La desnutrición es particularmente frecuente en los estados de Rajasthan y Madhya Pradesh, donde entre el 20% y el 35% de todos los niños, respectivamente, están afectados por la desnutrición severa como el marasmo.

Trabajamos en la India desde 2011, para ayudar a cambiar el rumbo y empezar a ahorrar los millones de vidas perdidas cada año en toda la India. Nuestros equipos han ampliado nuestros programas de nutrición, trabajado con todos los niveles de gobierno para fortalecer el sistema de salud de la India, desarrollado programas de atención nutricional, centrados en la participación comunitaria, entrenado a cientos de trabajadores de la salud en la detección, prevención y tratamiento de la desnutrición severa, nos hemos asociado con organizaciones comunitarias locales, y realizamos encuestas nutricionales, tan necesarias para documentar el alcance de la desnutrición en la India.