En 2015, la región centroamericana se ha enfrentado a un panorama muy parecido al del pasado año, en el que nuevamente la falta de lluvias ha conllevado la pérdida de cosechas de granos básicos para cerca de 1 millón de hogares. En esta ocasión la causa de la sequía se asocia al fenómeno climático global de “El Niño¨, el cual provoca sequías o inundaciones extremas en diferentes partes del mundo.

Sin embargo, los gobiernos de la región debido a la falta de presupuesto no han puesto en marcha programas de ayuda humanitaria en respuesta a la actual sequía. Por tanto, hemos centrado nuestro trabajo de los últimos meses en recabar y divulgar información sobre el impacto de la sequía, el deterioro de la seguridad alimentaria y sus consecuencias en el estado nutricional de la infancia.

Además, la difícil situación política de Nicaragua ha dificultado el desarrollo de proyectos humanitarios y ha repercutido negativamente en los sistemas de salud, aumentando la vulnerabilidad de la población. La prevalencia de la desnutrición continúa siendo alta, en torno al 17%.