Aunque Nigeria tiene la segunda economía más grande de África, también tiene uno de los mayor índices de niños con desnutrición severa en el mundo: aproximadamente el 24% de los niños menores de cinco años de edad, más de un millón de niños, sufren de desnutrición. En 2010, el Ministerio de Salud elaboró ​​las directrices nacionales para el tratamiento nutricional con el apoyo de Acción contra el Hambre.

 

Estamos enfocados en ayudar tanto a los organismos nacionales como a las comunidades locales a crear capacidades para tratar la mortal desnutrición. Desde que trabajamos en Nigeria, hemos dado formación y equipado a cerca de 1.000 trabajadores sanitarios públicos, y apoyado a 200 centros de salud, garantizando que 12.000 personas con desnutrición severa recibieron la atención necesaria para salvar sus vidas. También hemos respondido a las diferentes situaciones de emergencia, como en la crisis alimentaria que se extendió por la región del Sahel en 2011 y 2012, en la que brindamos asistencia a decenas de miles de nigerianos.

 

El acceso a agua segura y limpia

Además de tratar la desnutrición, estamos abordando sus causas profundas. Más de la mitad de los nigerianos no tienen acceso a agua potable y saneamiento adecuado. Dado que las enfermedades transmitidas por el agua están vinculadas a la desnutrición, apoyamos proyectos de saneamiento basados ​​en la comunidad. Además de apoyar a los grupos locales,trabajamos de la mano de Agua Rural de Nigeria y la Agencia de Saneamiento para rehabilitar los puntos de agua. También estamos construyendo letrinas, pozos, depósitos subterráneos de agua limpia para los centros de salud...

 

La mejora de la seguridad alimentaria

Otra de las causas de la desnutrición es la inseguridad alimentaria. En el norte de Nigeria, la pobreza generalizada, los volátiles precios de los alimentos y su escasez recurrente han dejado aproximadamente 800.000 niños en riesgo de desnutrición severa. En marzo de 2013, comenzamos una iniciativa llamada el Programa de Becas de Desarrollo Infantil, que tiene como objetivo proporcionar apoyo a 60.000 familias vulnerables a través de donaciones en efectivo mensuales durante los próximos cinco años. Este programa es una parte de nuestro enfoque integrado de tratamiento de la desnutrición, cuyo objetivo es crear soluciones sostenibles para el hambre en Nigeria.