Pakistán ha experimentado un aumento constante de las fuerzas socio-políticas, económicas y ambientales de desestabilización en la última década que han desgarrado el tejido mismo de esta frágil nación. Detrás, se encuentra un telón de fondo de desnutrición crónica y aguda, una generalizada inseguridad alimentaria y recurrentes desastres naturales que desplazan habitualmente a millones de personas, destruyen hogares e infraestructuras vitales, y alteran un sinnúmero de vidas y medios de subsistencia.

En 2010, se produjo un desastre natural sin precedentes, cuando las lluvias monzónicas rebosaron las orillas del río Indo y causaron unas de las más grandes inundaciones en la historia de Pakistán, destruyendo casas, dañando caminos y puentes, y afectanso a más de 20 millones de personas, de los cuales 10 millones requerían inmediata asistencia humanitaria. Las inundaciones posteriores en 2011 obstaculizaron los esfuerzos de recuperación, colapsando las infraestructura y contaminando los suministros de agua, destruyendo cosechas, y atacando la estabilidad económica del país, gravando las redes de energía, aumento de los precios de alimentos y combustibles, y exacerbando larga data conflictos internos.

Desde Acción contra el Hambre respondimos a ambas emergencias, manteniendo los programas anteriores en materia de nutrición, seguridad alimentaria y agua y saneamiento en todo Pakistán. Inmediatamente después de las inundaciones, nuestra prioridad era contener la propagación de enfermedades transmitidas por el agua mientras se trabaja para restaurar las redes de agua y los sistemas de distribución. Como resultado de nuestro trabajo, cerca de 300.000 personas accedieron a agua potable limpia tras las inundaciones.

En respuesta a las necesidades nutricionales generalizadas de Pakistán, nuestros equipos han ideado una serie de iniciativas destinadas a erradicar la desnutrición. Nuestros esfuerzos holísticos tienen mucho que ofrecer a las comunidades vulnerables de Pakistán, la integración de la prevención y tratamiento de la desnutrición severa con programas de seguridad alimentaria y medios de vida diseñados para garantizar el acceso a los alimentos y los ingresos en el largo plazo.