Si bien Perú es un país de renta media alta, la desigualdad social continúa siendo una lacra para el desarrollo del país y la brecha de la desigualdad social y económica continúa abriéndose. La desnutrición infantil, y más concretamente los altos índices de anemia, es una causa de preocupación que afecta directamente a la lucha contra la pobreza y representa un problema de salud pública severo en el país, con el 43% de los niños y niñas menores de tres años afectados. El índice se eleva al 60% en las áreas rurales.

Asimismo, la desnutrición crónica infantil (DCI) persiste entre los grupos poblacionales más pobres y afecta mayormente a niños y niñas de la región andina y la selva. La DCI se ha posicionado en la agenda política y es una parte esencial de las estrategias de inclusión del gobierno peruano.

Por otro lado, las previsiones meteorológicas avecinan un impacto del “Fenómeno de El Niño” con efectos similares a los acontecidos en el ‘97 y el ‘83, de acuerdo con análisis del Instituto de Defensa Civil (INDECI) del Perú.

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