Formulario de búsqueda

Historias

República Centroafricana: Es necesario un mayor compromiso internacional

República Centroafricana: Es necesario un mayor compromiso internacional

 

La ayuda es necesaria si no queremos enfrentarnos a una nueva hambruna.

República Centroafricana: Es necesario un mayor compromiso internacional

Después de muchos años trabajando en el sector humanitario, la frase que he escuchado que utilizan más los políticos es “nunca más”. La dijeron después de Etiopía en el 84, después en Ruanda en el 94, después en Bosnia, en Kosovo, en Darfur, en Congo…. Podría seguir. Por desgracia, parece que vamos a tener que escucharla de nuevo.

El lunes, la Coordinadora Humanitaria de Naciones Unidas, Valarie Amos, y la Jefa de la Comisión Europea Humanitaria Georgieiva se reúnen en Bruselas para presidir una conferencia sobre las posibles soluciones a la crisis en la República Centroafricana. Sin embargo, el problema es que podría ser demasiado tarde.

Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos los actores humanitarios en República Centroafricana es todo lo relacionado con el suministro y la logística. La pregunta que nos hacemos a nosotros mismos es ¿quién proporcionará los alimentos que necesita la población? Tanto en la capital, Bangui, como en todo el país. Nosotros, como profesionales humanitarios podemos hace llegar una parte y apoyar a los más vulnerables con costosa  ayuda importada, pero ¿cómo vamos a responder a las necesidades de la población en general?

Antes, la mayor parte de los alimentos consumidos por el centroafricano promedio era importada, y transportada y vendida por empresarios locales. Muchos de estos hombres y mujeres de negocios ya han huido de las violentas represalias interétnicas que desgarran a este país, y han rechazado las pésimas condiciones de vida en los campamentos de desplazados en torno a las grandes ciudades (¿quién puede culparles?). O bien se han refugiado en la seguridad de las comunidades mono-étnicas en el campo, donde hay menos represalias y ataques, o bien, cada vez más, huyen a Chad y Camerún llevándose su mercancía y sus camiones con ellos. Además, en todo el país, las carreteras se están volviendo más inseguras, donde la violencia y los saqueos son  cada vez más comunes.

Sin comercio y sin alimentos importados, los mercados, los utilizados por los más pobres, se secarán y los más vulnerables sufrirán aún más.

Ya estamos viendo cada vez menos productos en venta y un aumento de la desnutrición infantil en las clínicas nutricionales y centros de alimentación terapéutica  de Acción contra el Hambre, y por desgracia no se espera que haya un aumento de provisiones.

La experiencia nos ha demostrado, desde Sudán a el Congo hasta Zimbabue, que cuando los mercados ya no funcionan y el hambre se hace cargo, la violencia aumenta. Es un círculo vicioso. Si el lunes la ONU y la UE toman medidas a medias y buscan soluciones más económicas a corto plazo en cuanto a la seguridad y los problemas políticos asociados a los que se enfrenta la República Centroafricana, entonces mejor estar preparados para pagar el precio en el largo plazo. El resultado: la violencia aumentará, el resto de empresarios se irá, los mercados se secarán, la importación comercial será cada vez más peligrosa, y la población será totalmente dependiente de la costosa ayuda que les hará llegar los organismos internacionales. Esto es algo que la UE y los estados miembros de la ONU tendrán que financiar por mucho tiempo si se quiere evitar el hambre y la inanición.

La crítica naturaleza de esta crisis ha sido causada en parte por años de negligencia e ignorancia por parte de la comunidad internacional. Han permitido que la mala gobernanza reinante en Centroáfrica no sea de “importancia estratégica”, y lo que era un problema se ha convertido en una crisis. No  permitamos que se convierta en una catástrofe. Se necesita más ayuda a corto plazo, ahora mismo, para estabilizar esta crisis humanitaria y evitar la muerte de los más vulnerables. Pero, igualmente importante, es el compromiso internacional a largo plazo, y la seguridad e inversión adecuadas. Sin el compromiso por proporcionárselo a esta catástrofe, es lo que vamos a conseguir, y va a costarnos a todos nosotros mucho más de lo que se esperaba. ¿Nunca más? Vamos a ver si esta vez, los políticos realmente tienen la intención de que así sea.

Mike Penrose, Director General ACF Francia

comparte esta historia

ÚNETE

Dona ahora

Tu donación llegará a quien más lo necesita

Hazte socio

Únete a la generación que puede acabar con el hambre

Catástrofe humana en Bangladesh

Necesitan ayuda urgentemente: ponte ya en acción

¿Cómo colaborar?
Escríbenos y te contamos.
CAPTCHA
.
Comparte