27/10/14

Desnutrición aguda: Una emergencia cotidiana

Kevin Jewison/ACF

Un niño sufre desnutrición aguda cuando su peso baja tanto que corre el riesgo de morir. Existen dos causas inmediatas de la enfermedad: la primera, que el niño no tenga suficientes alimentos, y segunda, que contraiga una enfermedad o desarrolle una infección. En la mayoría de los casos ambos factores se combinan, provocando una rápida e importante pérdida de peso y -si la situación empeora y el niño no recibe tratamiento- la muerte.

La mayor parte de las muertes por desnutrición aguda están relacionadas con enfermedades infecciosas como la malaria, la diarrea, la neumonía, la tuberculosis y el VIH/SIDA. Por eso, es fundamental desarrollar una respuesta integral para tratar tanto la desnutrición aguda como las enfermedades asociadas.

Aminata Diallo, trabajadora comunitaria de salud (derecha), con Rougui Gueye, ahora totalmente recuperada, y su madre en Ouro Sidi, Senegal. Aminata Diallo, trabajadora comunitaria de salud (derecha), con Rougui Gueye, ahora totalmente recuperada, y su madre en Ouro Sidi, Senegal.

 

Aminata Diallo trabaja en el dispensario local de Ouro Sidi, un pueblo de Senegal. Su trabajo consiste en gestionar el almacén de medicamentos y, en su tiempo libre, también trabaja de forma voluntaria como agente comunitaria de salud.

Parte de su labor consiste en comprobar, a través de la medición del perímetro branquial, si los niños de los pueblos cercanos padecen al desnutrición aguda. Deriva a los niños afectados al dispensario para que se sometan a un examen exhaustivo y reciban tratamiento, tal y como establece el protocolo nacional de gestión comunitaria de la desnutrición aguda (el tratamiento de la desnutrición aguda severa sigue la estrategia comunitaria con la posibilidad de llegar a más niños).

En caso de que un niño padezca desnutrición aguda moderada, Aminata se asegura de que se envían a su casa suministros de harina enriquecida. Con su trabajo, Aminata está en primera línea de la lucha contra la desnutrición aguda en su país.

En 2013 Aminata descubrió que una niña de Ouro Sidi, Rougui Gueye, padecía desnutrición aguda severa. La derivó inmediatamente al dispensario y, como en su caso había complicaciones, de allí fue referida al centro de salud del distrito, en Foumihara, donde recibió tratamiento.

Afortunadamente, Rougui se recuperó totalmente y ha podido volver a su casa con su familia para disfrutar de la vida como cualquier otra  niña de dos años. Acción contra el Hambre colabora con el programa de tratamiento de la desnutrición aguda severa en el distrito, sobre todo a través de apoyo técnico y formación del personal sanitario.

Los alimentos e ingresos de las familias que viven en el mismo pueblo que Rougui dependen fundamentalmente de la agricultura, siendo el mijo el principal cultivo. Durante la época de carestía (de abril a septiembre), sólo se hacen dos comidas al día. "Pero siempre tomamos almuerzo", señala uno de los habitantes del pueblo, con una actitud sorprendentemente positiva. La falta de comida, unida a la escasa diversidad de su alimentación, es una de las principales causas de que los niños del pueblo sufran desnutrición aguda.

 

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