Acción contra el Hambre combina intervenciones de emergencia y desarrollo para responder a las necesidades más urgentes y fortalecer la resiliencia de las comunidades. Trabajamos especialmente en zonas de difícil acceso a través de clínicas móviles que ofrecen servicios de detección y tratamiento de la desnutrición, campañas de vacunación, atención sanitaria básica y apoyo psicosocial y de salud mental.
Uno de los pilares de nuestra respuesta es el Mecanismo de Respuesta Rápida FRONTLINE, que proporciona asistencia inmediata a las poblaciones afectadas por desplazamientos y crisis mediante apoyo alimentario, distribución de artículos esenciales y productos nutricionales para niños y niñas con desnutrición.
Además, desarrollamos proyectos que combinan nutrición, seguridad alimentaria y fortalecimiento de los medios de vida. El proyecto RESAN apoya la recuperación económica de los hogares vulnerables mediante actividades generadoras de ingresos y acciones para mejorar la seguridad alimentaria. Por su parte, el proyecto regional VITA, implementado junto a otros países del Sahel, trabaja para reforzar los medios de vida, la cohesión social y la resiliencia de las comunidades frente a las crisis recurrentes.
A través del programa Yèrètali, impulsamos la integración socioeconómica y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades de acogida y de las personas desplazadas o retornadas, promoviendo oportunidades económicas sostenibles y una mayor cohesión social.
Asimismo, mediante iniciativas de incidencia como Right 2 Grow, hemos contribuido a fortalecer la participación comunitaria y la rendición de cuentas en materia de nutrición y agua, saneamiento e higiene (WASH), promoviendo una mayor implicación de las autoridades locales en la lucha contra el hambre y la malnutrición.