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Historias

La mamá de todos los niños

 

Ouwa Yara, apoyando a los niños en los centros nutricionales de Mayahi.

Este es el sobrenombre que se ha ganado nuestra compañera Maryam Aboubacar, Agente de Desarrollo Psicomotor en Níger. Maryam, trabaja en los Centros de Recuperación Nutricional de Mayahi, dando apoyo psicosocial y psicomotor a niños con desnutrición aguda severa, un aspecto menos conocido del tratamiento y prevención de la desnutrición.

 

Níger es uno de los países más pobres del mundo, en el que duras condiciones medioambientales y continuas sequías hacen que el país se encuentre en un estado de inseguridad alimentaria casi permanente. Es un ejemplo de lo que se da en llamar la emergencia cotidiana.

Ante este contexto de alto riesgo para los niños, en los Centros de Recuperación Nutricional trabajamos en la detección y tratamiento de la desnutrición y en la promoción de buenas prácticas del uso del agua, saneamiento e higiene, pero ¿qué papel juega el desarrollo psicológico y psicomotor en todo esto?

“Se debe entender que el tratamiento clínico de la desnutrición por sí sola no es suficiente y debe ir acompañado de un tratamiento psicológico” explica Maryam, y añade: “la terapia, se basa en el tratamiento de la enfermedad a través de la creación y el mantenimiento de un estilo de vida menos estresante. En los Centros de Recuperación Nutricional, además, me ocupo del monitoreo psicológico de los niños ingresados que padecen desnutrición  aguda severa, de dar apoyo a las madres y los acompañantes de los niños durante su estancia en el Centro de Recuperación Nutricional y de promover el bienestar en la convivencia con los pacientes vecinos, enfermeras y todos los que trabajan para el buen funcionamiento del Área de Salud”.

Los primeros meses de vida son una etapa crucial en la vida de un niño. En este periodo se adquieren las primeras capacidades psicomotrices, pero también es la etapa en la que un niño es más vulnerable a padecer desnutrición, perdiendo así las capacidades adquiridas y un desarrollo psicomotor adecuado. “Los efectos de la desnutrición pueden provocar que los niños pierdan adquisiciones tales como la postura, el reconocimiento de objetos, etc. Siempre recomiendo a las madres y familiares de los niños, aprovechar los momentos de juego y tiempo libre para seguir practicando las sesiones de rehabilitación. Los niños que recuperan sus capacidades psicomotoras me hacen sonreír y me llenan de alegría, adoro a los niños cuando me devuelven la sonrisa” afirma Maryam.

Pero su trabajo no se queda aquí, Maryam además, es un gran apoyo para las madres de los niños ingresados en los centros, con ellas lleva a cabo demostraciones de cocina donde realiza comidas que puedan después hacer las madres a sus hijos, basadas en alimentos nutritivos con productos locales a precios asequibles. “Trato de identificar la comunidad de las personas admitidas en el Centro de Recuperación Nutricional con el fin de entender sus culturas e identificar las barreras que causan la desnutrición”.

En pocos meses, Maryam se ha convertido para las madres de los niños que atiende en mucho más que la persona que cura a sus hijos. “Las madres de mis “pequeños” como suelo llamar a los niños desnutridos, me han dado el apodo de OUWA YARA, es decir, la madre de los niños. En las zonas rurales este apodo está lleno de simbolismo. Me llena de satisfacción”concluye Maryam Aboubacar.

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