Con una gran diversidad étnica y religiosa, Myanmar (también conocido como Birmania) es quizás mejor conocido por la junta militar que ha gobernado este país del sudeste asiático desde 1962. El enfrentamiento de la comunidad internacional con el gobierno militar ha llevado a embargos económicos que han paralizado la economía del país y conducido hasta la inflación. Y aunque había indicios recientes de una posible transición política, Myanmar sigue siendo uno de los países más pobres de Asia.

Desde un punto de vista humanitario, Myanmar ocupa los peores puestos de la lista de países según los indicadores de desarrollo humano: la mitad de su población vive por debajo del umbral de la pobreza, la tasa de alfabetización está entre las más bajas del mundo y apenas cuenta con infraestructura de salud pública. Myanmar ocupa el puesto 190 de 191 países clasificados anualmente por Organización Mundial de la Salud.

El aislamiento político de Myanmar, el estancamiento económico y los problemas de salud pública hacen que las altas tasas de desnutrición sean una desafortunada realidad. Las tasas de desnutrición aguda están por encima del 19,5% en el estado de Arakan septentrional, debido a la insuficiencia de alimentos, el acceso limitado a la atención médica y las prácticas inadecuadas de lactancia materna. El 85% de los hogares en el estado de Kayah enfrentan escasez de alimentos frecuentes, y la producción agrícola del país en su conjunto se ve socavada sistemáticamente por las irregulares precipitaciones y los altos costes de los insumos agrícolas, que limitan la productividad y el consumo de las familias.

Trabajamos en Myanmar desde 1994, a través de nuestros programas nutricionales, de seguridad alimentaria, y de agua, saneamiento e higiene, y apoyando a las comunidades más vulnerables. Actualmente trabajamos para mejorar el acceso al tratamiento de la desnutrición aguda, para ayudar a las poblaciones afectadas por los conflictos armados, para fortalecer la resiliencia de las comunidades ante los desastres naturales, y para responder a la inseguridad alimentaria crónica y tratar la desnutrición en todo el país.