10/12/19

El primer paso para emprender es elaborar un plan de negocio

La idea de montar tu propio negocio te puede rondar la cabeza por años pero el momento en que tienes la oportunidad, debes ponerte manos a la obra antes de que ésta pase. Para que esa decisión no sea un impulso sin reflexión, lo mejor es asesorarte por personas expertas para que disminuyas los riesgos que conlleva todo emprendimiento.

Emprender consiste en elaborar un plan, un mapa de ruta en el que plasmes lo que necesitas para llegar a tu meta y probar tu servicio o producto. En este artículo nuestra compañera Leticia López, técnica de emprendimiento, contesta a algunas de las preguntas que más se hacen las personas emprendedoras en este viaje.

Leticia López junto a la participante de Vives Emprende Francineth López.

Si das el paso de emprender, ¿qué es lo primero que has que tener en cuenta? 

Cuando pienses en emprender ten presente que tu proyecto requerirá de muchas horas de trabajo y tienes que estar en disposición de dedicar todo ese tiempo y energía a pesar de los cambios que suponga para tu vida cotidiana.  

Así que emprender un negocio no sólo es cuestión de tener una idea y recursos económicos suficientes para desarrollarla, la persona que emprende detecta oportunidades, propone soluciones ante esas oportunidades y actúa para ponerlas en marcha.  

¿Qué competencias vemos necesarias y tratamos en los programas Vives Emprende de Acción contra el Hambre para emprender? 

Por mencionar algunas de las competencias que trabajamos principalmente serían:  

  • La autoconfianza es nuestra capacidad de confiar en nuestras decisiones, capacidades, opiniones y acciones. El fortalecimiento de esta competencia posibilita el desarrollo de muchas otras competencias como el liderazgo o la toma de decisiones. Además, esta confianza en una misma nos anima a desarrollar muchas otras capacidades. 
  • Comunicación en todas las formas posibles, ser capaces de comprender y expresar mensajes e ideas es fundamental para quien emprende. Esta competencia bien entrenada facilita el trabajo en equipo, así como la relación con clientes, inversores y proveedores. 
  • La orientación a la clientela la trabajamos a través de talleres enfocados a técnicas de venta, conocimiento y segmentación del mercado y aplicando técnicas de testeo y validación de productos o servicios. 
  • Autocontrol. La experiencia de emprender es un camino de subidas y bajadas, hay que saber mantenerse en equilibrio para ser capaces de manifestar tranquilidad en situaciones adversas. Esta competencia supone ejercer el control de las propias emociones y evitar reacciones negativas ante situaciones de estrés u hostilidad. 
  • Razonamiento matemático y conocimiento financiero. ¡No se trata de ser experta en matemáticas! Si bien es cierto que tiene relación con los números y operaciones básicas, esta competencia nos permite interpretar distintos tipos de información, así como resolver problemas de la vida cotidiana y del mundo laboral. Además, tener conocimiento sobre temas financieros básicos nos permite presentarnos con seguridad ante posibles financiadores (bancos) o inversores. 

¿Cualquier persona puede emprender? 

Esta pregunta genera un gran debate. Lo cierto es que emprender es una alternativa libre, es decir que cualquiera que lo desase con pasión y mucha ilusión debería intentarlo. Igualmente, nadie que no quiera emprender o tenga poco convencimiento es mejor que no tome esta alternativa.  ¿Cómo sé que puedo o que no puedo emprender? intentándolo, desarrollando el plan de empresa, dando un paso tras otro, asesorándote. El límite llegará solo si es que existe. Las propias exigencias de un proyecto de emprendimiento definirán si una persona puede/quiere seguir adelante o no. Se trata de la voluntad aunada a las propias capacidades.  

¿Cuáles son los principales obstáculos a los que se enfrenta una persona emprendedora? 

Existen barreras de distintos tipos, por mencionar las más comunes:  

  • Barreras económicas, si quieres saber si tu proyecto es viable y si tienes los recursos económicos suficientes para ponerlo en marcha, es preciso hacer números. Esto nos dará una perspectiva real de las necesidades de inversión, de los gastos y posibles ingresos que podemos obtener. No hay que llegar a conclusiones sobre nuestra capacidad o incapacidad de conseguir los recursos necesarios sin hacer un estudio de viabilidad económica. 
  • Barreras emocionales o sicológicas, el mayor miedo es a fracasar, a perder el tiempo, a hacer un esfuerzo y no obtener frutos, al qué dirán. Ante el miedo sólo hay dos alternativas, actuar o no actuar. Ponerse en acción  

También puede haber barreras de género ya que las mujeres todavía se ocupan en mayor porcentaje de los cuidados y cargas familiares. Otra barrera que es totalmente superable es la formación o la información necesaria con respecto al proyecto de emprendimiento.  

¿Cómo viene el futuro para las personas emprendedoras? 

La tendencia es al emprendimiento ya que las personas no están encontrando una estabilidad en el empleo por cuenta ajena y muchas están optando por dirigir su tiempo, dinero y energía a un proyecto propio que, a pesar de exigirles muchas horas de trabajo y sacrificios, puede representar una salida laboral, auténtica independencia y realización personal.  

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